El corte del jamón exige:
1) Corte a mano, prescindiendo de máquinas que puedan degenerar el sabor del producto quemando la loncha.
2) Conviene además comerlo crudo y a temperatura ambiente. En ningún caso se recomienda guardarlo en el frigorífico ni ponerlo en una sartén.
3) El plato ha de estar repleto de lonchas ordenadamente superpuestas, con tocino. Cada loncha debe cubrir el borde de la contigua, para evitar una rápida oxidación de la grasa que pueda perturbar su sabor. El complemento ideal es un buen fino, blanco afrutado del Condado de Huelva o vino tinto y unos picos de pan.
Es importante que la temperatura a la que esté la pieza ronde los 23 - 25° C
Debe estar en un lugar fresco, seco y a poder ser ventilado, nunca húmedo o lo menos húmedo posible.
Utilizar un cuchillo largo, estrecho, flexible y correctamente afilado.
Empezar a consumir la Contramaza, por ser la parte más estrecha del jamón ya que si se dejara para el final podría quedar dura.
Seguir con la Punta, y finalmente, la Maza, por ser la más tierna y de mayor sabor.
El tocino debe eliminarse conforme se consume el jamón, nunca desabrigarlo.
1. COLOCAR la pieza en el jamonero, es necesaria una buena fijación. Emplearemos un cuchillo de hoja ancha y fuerte para limpiar el jamón, otro alargado tipo jamonero con la hoja fina para la extracción de las lonchas.